El reiki es una terapia milenaria japonesa para sanar a través de las manos que cada vez tiene más adeptos en Europa. Las personas que lo practican aseguran que es asombroso cómo funciona y muchas afirman que ha cambiado su vida. Incluso la medicina convencional, siempre escéptica ante este tipo de técnicas alternativas, ya ha empezado a impartirlo en hospitales.

El reiki, que en japonés significa ‘energía universal’, es una técnica de canalización y transmisión de energía vital a través de la imposición de manos, que se utiliza para obtener paz y equilibrio en todos los niveles:

  • Físico: mejoría en dolencias, lesiones, metabolismo,etc.
  • Emocional: problemas sentimentales, agresividad, infelicidad, etc.
  • Mental: hábitos dañinos, estrés, insomnio, etc.
  • Espiritual: armonía, paz, equilibrio, etc.

Aunque esta práctica de canalizar energía tiene más de 3.000 años de antigüedad, cayó casi en el olvido hasta que fue rescatada en 1920 por el doctor Usui, un monje y catedrático japonés al que se considera el primer maestro reiki.

El Reiki actúa en profundidad yendo a la raíz del problema físico o emocional, permitiendo que la emoción o el patrón de conducta que ha creado el desequilibrio, se manifieste y sea sanado.  También nos ayuda al crecimiento personal y a la expansión de nuestra conciencia. 

El Reiki se puede utilizar para:

  • Liberar emociones reprimidas
  • Aumentar el nivel energético, proporcionando vitalidad física y anímica
  • Revitalización orgánica y rejuvenecimiento de todo el organismo
  • En la mayoría de los casos Reiki aumenta los efectos del tratamiento médico cuando se usa en unión con él, nunca reemplazando a éste
  • Provocar un estado de relajación reduciendo o eliminando la ansiedad
  • Aliviar el sufrimiento así sea físico, emocional, mental o espiritual
  • Ayuda a eliminar el estrés diario al que somos sometidos por las exigencias de la vida actual
  • Migrañas, depresión, dolores menstruales, estreñimiento
  • Ayuda a limpiar el organismo y la mente de todo tipo de toxinas
  • En el caso de pacientes en fase terminal, puede dar alivio tanto a la persona afectada como a su grupo familiar
  • Embarazo y post parto
  • Facilitar el sueño y disminuir el abatimiento
  • Puede ser usado para ayudar animales y plantas