Te preguntarás ¿por qué cocinar sin aceite? Muy sencillo. Porque muchas personas abusan de los aceites, los usan abundantemente en todo tipo de platos, y el problema es que el aceite es pura grasa. Hay aceites mejores que otros, como el caso del aceite de oliva. Está claro que tienen nutrientes, el problema está en las calorías que contienen. El exceso de peso es muy común en una gran parte de la población hoy en día, y si abusamos del aceite, estamos agravando el problema.

Fíjate que sencilla es esta explicación:

Las proteínas y los carbohidratos contienen 4 calorías por gramo.

Las grasas, sin embargo, contienen 9 calorías por gramo. Más del doble.

Además, las grasas llenan mucho más, y si consumimos muchas, nos llenamos antes y nos queda menos espacio para alimentos mucho más nutritivos como verduras y frutas, que poseen gran contenido en vitaminas y minerales, además de FIBRA, que es IMPRESCINDIBLE para adelgazar y mantener un tránsito intestinal sano.

Así pues, si quieres perder peso, y añadir más nutrientes a tu dieta, reduce la cantidad de aceite que consumes, o elimínalo por completo hasta que pierdas el peso. Luego lo puedes volver a introducir poco a poco en tu alimentación, cuando hayas conseguido hacer un cambio de hábitos que te permita mantener el peso sin hacer dietas restrictivas. Es muy sencillo.

Por eso, hoy te vamos a contar cómo cocinar sin aceite.

Muchas personas se sorprenden al saber que es fácil cocinar una buena comida sin aceite o mantequilla. Además de ser más saludable, no es difícil cambiar a la cocina sin aceite. Seguirás cocinando al vapor, escalfando, hirviendo y estofando tus platos de la misma manera. Seguidamente, te contamos cómo saltear, saltear, hornear y asar sin agregar grasa.

 ¿Por qué cocinar sin aceite?

El aceite es puramente grasa (con bastantes menos nutrientes que el alimento entero) y contiene más calorías por gramo que cualquier otro alimento. (9 calorías en vez de 4, que contienen los demás). Hay personas que tienen que eliminar o reducir en gran manera las grasas en su dieta, porque necesitan perder peso, o porque sufren enfermedades cardiovasculares, en las que se recomienda reducir al máximo las grasas en la alimentación. En cualquier forma, una dieta alta en grasas no es recomendable para la salud.

Elige los utensilios de cocina adecuados

Es extremadamente fácil cocinar sin aceite usando ollas y sartenes antiadherentes, porque la comida no se pega. Te recomendamos evitar el teflón, que no es bueno para la salud. Mejor utiliza una bandeja de acero inoxidable de fondo grueso y de buena calidad. Las sartenes de titanio, de cerámica y de hierro fundido con revestimiento de esmalte también son buenas opciones.

Usa utensilios de cocina antiadherentes o de silicona para retirar fácilmente los vegetales al asar o al hornear, y preparar postres sin aceite. También puedes cubrir la bandeja de tu horno con papel de hornear, ya que nada se adhiere a él.

Cuando cocines un plato que requiera que el resultado final esté seco, usa un difusor de llama (también conocido como apagador de llama), que proporciona un calor uniforme sin crear aros de quemaduras en el borde de la sartén a medida que la comida se cocina.

Un difusor también es útil cuando las cacerolas no son de buena calidad, o estás haciendo un plato que requiere un calor bajo y constante.

ELIGIENDO UN MÉTODO de cocinar sin aceite. Puedes usar varios, dependiendo del tipo de receta.

Te explicamos:

Salteado

¿Te preguntas cómo es posible saltear sin aceite o mantequilla? El truco es usar pequeñas cantidades de agua o caldo, agregando solo una pequeña cantidad (1 a 2 cucharadas) a la vez. Haz esto tantas veces como sea necesario para cocinar y dorar los alimentos, sin cocinarlos al vapor.

Recuerda remover la comida constantemente con una cuchara de madera para que no se queme.

Horneado:

Puedes utilizar un puré de fruta como un sustituto saludable (¡y delicioso!) de grasas como el aceite, la mantequilla o la manteca vegetal. No te lo creerás, pero utilizar puré de manzana, puré de plátanos, puré de aguacate, y otros purés de frutas, da un toque espectacular y sabroso a tus recetas horneadas.

Asado:

No es necesario cubrir las verduras u otros alimentos con aceite antes de asarlos en el horno. Pueden tardar un poco más, pero se dorarán y asarán muy bien. Antes de colocarlos en el horno, puedes condimentar las verduras con especias, hierbas y un poco de caldo de verduras o una mezcla ligera de salsa de agua y soja.

Alternativa a freír en freidora

Puedes tardar un poco en acostumbrarte, pero seguro que llegarás a disfrutar de la opción no grasosa pero deliciosa (y mucho más saludable) de hornear tus patatas y verduras, y otros alimentos, en lugar de freírlas. Incluso puedes preparar deliciosas empanadas o verduras empanadas en una mezcla de polvo de arrurruz o de almidón de maíz mezclado con agua o leche vegetal sin azúcar, sin sabor, y luego cubriéndolos con migas de pan integral o harina de maíz. Use bandejas para hornear antiadherentes, de silicona o recubiertas con papel de hornear para lograr una corteza exterior crujiente.

Experimenta con condimentos sin aceite

Los condimentos son una estupenda manera de darle sabor a las comidas, sin tener que añadirles grasas. Experimenta con ellos, haz combinaciones según tus gustos, y encontrarás la fórmula que te hará disfrutar de tus comidas habituales, con muchas menos calorías.

Salsas: para los platos que normalmente usan mantequilla o crema espesa, puedes crear versiones de origen vegetal al preparar alubias, lentejas o verduras como coliflor, zanahorias o patatas, junto con leche vegetal como soja, coco, almendra, alpiste, etc levadura nutricional, miso y / o manteca de cacahuete.

Aderezos para ensaladas: 

Para aderezos para ensaladas sin aceite, puedes batir o mezclar un poco de vinagre, especias y hierbas con zumo de frutas y un poco de pulpa (para aderezos dulces), o con manteca de cacahuete, anacardo, tahini, etc o semillas (para agregar un poco de cremosidad a aderezos salados).

Para finalizar, os recomendamos productos para añadir a vuestras comidas, para saborizarlas y darles ese toque que las hace exquisitas, sin tener que usar aceite o mantequilla.

En cualquier caso, partimos de los métodos que ya os hemos explicado arriba (ya sea cocinar con agua, caldo de verduras, agua de mar, salsa de soja, leche vegetal, etc), para continuar añadiendo productos como los que os indicamos aquí :

SALSA TAMARI, de Sakai – Un toque oriental en tus platos. Agua, soja, trigo. Sin conservantes.

AMANDIN caldo de miso ecológico – Este exquisito caldo está elaborado con ingredientes ecológicos y origen vegetal, entre los que destaca el alga Wakame. Es un alimento saludable y repleto de sabor, sin grasas saturadas y un alto contenido en proteínas. Además es una rica fuente de fibra natural, y su consumo está muy recomendado en dietas veganas.

HERBAMARE, de Vogel – Deliciosa mezcla de sal marina, hortalizas frescas, hierbas aromáticas y de alga marina kelp. Herbamare es un sazonador aromático, perfecto sustituto de la sal común o de cocina en cualquier tipo de alimentos y comidas.

CALDO VEGETAL EN CUBITOS, de Granovita – Tanto este producto como el BIO (abajo) pueden ser utilizados para cocinar. Mézclalo con agua, y úsalo en la sartén o cacerola, para guisar con él.

CALDO VEGETAL EN POLVO BIO, de Granovita – Producto biológico, integral, y vegano, que dejará un sabor delicioso y saludable en todas tus recetas.

BRODO, de Rapunzel – Caldo de verduras en polvo.
Para preparar caldos y dar más sabor a los purés, cereales, salsas, legumbres y patés vegetales.